Damos comienzo hoy a un nuevo trimestre. Lo hacemos con muchas ganas de reencontrarnos, tras unos días de vacaciones y es necesario que nos pongamos ya las pilas, pues sabemos que. es un trimestre clave, sin embargo, en muchas ocasiones nuestros alumnos y alumnas se enfrentaran al mismo de mala gana y desmotivados.
Algunos de los motivos que explican esta actitud son las siguientes:
- El tercer trimestre llega tras largos meses de estudio y de trabajo, es normal que estén cansados.
- Las vacaciones están cerca, los días son más largos y el tiempo es bueno, todas estas condiciones que favorecen las actividades al aire libre y que contribuyen a disminuir las ganas de estudiar.
- Si en los trimestres previos las calificaciones han sido malas, nos encontramos con una situación de estrés y tensión. Si, por el contrario, las calificaciones han sido positivas, podemos encontrarnos con una ficticia sensación de seguridad y calma que haga que los alumnos se relajen demasiado y pierdan su hábito de estudio.
Todos estos factores, juntos o por separado pueden desencadenar en un descenso e incluso abandono del estudio en el tercer trimestre. Es por ello que debemos prestar mucha atención y prevenir esta situación en todos los casos posibles.
¡Así es! Estamos entrando en la recta final del curso escolar. El tercer trimestre suele ser el más intenso, pero también el más gratificante si se gestiona bien.

Aquí tienes algunas claves para afrontar estas últimas semanas con éxito:
- Planificación estratégica: Es el momento de sacar la agenda y anotar todas las fechas de exámenes finales, entregas de trabajos y recuperaciones. Visualizar el calendario ayuda a evitar sorpresas de última hora.
- Gestión del cansancio: A estas alturas es normal sentir agotamiento. Mantener una rutina de sueño adecuada y breves descansos durante el estudio es vital para no «quemarse» antes de llegar a la meta.
- Pequeños objetivos diarios: Divide los temas grandes en metas alcanzables cada día. Cumplir con estos pequeños pasos refuerza la motivación y reduce la ansiedad por el volumen de materia.
- Visualiza la recompensa: Pensar en las próximas vacaciones de verano puede ser el motor necesario para dar ese último esfuerzo y cerrar el curso con buenas notas.
